¿Quién de vosotros no ha oído hablar del aceite virgen de coco?

Desde hace un tiempo hacia aquí, muchos alimentos como el aguacate, el kale y el aceite virgen de coco se han puesto de moda.

En el caso de este último, existen muchas controversias a la hora de su consumo. Esto es porque pesar de ser de origen vegetal, tiene un alto contenido en grasas saturadas. Yo todavía no he llegado a consumirlo oralmente así que no puedo hablaros desde esa perspectiva. De lo que os vengo a hablar hoy es de cómo uso el aceite virgen de coco como producto de belleza para el cabello y para la piel.

En cuanto al cabello, el aceite de coco lo utilizo con diferentes objetivos:

Hidratar las puntas: a pesar de que llevo unas mechitas en el pelo que no son muy agresivas, a veces y sobre todo ahora en verano, se me resecan más las puntas. Siempre he sido de utilizar el aceite de l’oreal o uno de mercadona pero ahora siempre me pongo aceite de coco. Además de que es un producto natural y eso para mí ya lo es casi todo, me encanta su olor y cómo me hidrata las puntas.

Desencrespar el cabello: tengo la mala suerte de que no tengo el pelo ni rizado ni liso, y si lo dejo secar al aire libre, se me encrespa. Así que, ¿ qué hago cuando me lavo el pelo y no tengo tiempo de arreglarlo o simplemente no quiero castigar el pelo con plancha o espuma/gomina? Pues para que no se encrespe me echo un poquito de aceite de coco que además de hidratar y desencrespar, se me quedan unas onditas que sobre todo ahora en verano molan un montón!

Mascarilla capilar: si hay algo que hacen todos los aceites es hidratar en profundidad. Y el aceite virgen de coco no va a ser menos. Es por eso que, cuando dispongo de bastante tiempo, recurro a él como mascarilla. Aplico una gran cantidad de medios a puntas por cada uno de los mechones y lo dejo actuar todo el tiempo que pueda. A veces hasta duermo con él. Hay veces que antes de salir a correr, me hago una coleta y la embadurno de aceite!! El resultado es espectacular, más que con cualquier mascarilla que haya probado.

Para la piel, hago lo siguiente:

Desmaquillador: hoy en día, están muy de moda las aguas micelares para desmaquillar. Además, la verdad es que muchas de ellas cumplen su papel. El problema viene cuando mi piel está muy reseca o cuando llevo un maquillaje muy pesado. En estos casos aplico en el algodón agua micelar y un poco de aceite virgen de coco. Es mucho menos agresivo, la piel no sufre tanto y además la hidrato.

Hidratación: en días en los que salgo a correr y sudo mucho se me reseca muchísimo la piel. Incluso cuando hago alguna carrera, al ir más intensa sudo más, aunque sea de noche. En estos casos necesito un extra de hidratación. Es ahí cuando echo unas gotitas de aceite virgen de coco en mi crema hidratante. Para las pieles grasas no será recomendable pero a mí me va genial.

Aceite solar: Cuando era joven me ponía aceites solares con poca protección. Locuras de una adolescente que en verano sólo pensaba en ponerse negra. Ahora, no falta una crema protectora factor 50 en mi bolso de playa. Y cuando voy a estar poquito tiempo, para aprovechar más el sol, añado unas gotas a la crema. Aunque esto sólo lo hago en las piernas, en el resto del cuerpo no.

Para finalizar, comentaros que el aceite lo compré en una herboristería. Aunque en supermercados como Carrefour por ejemplo en la zona bio seguro que lo encontráis!!

Y vosotros, ¿usáis el aceite virgen de coco? Contadme en comentarios para qué lo utilizáis y si os han gustado mis usos.

Un abrazo,

Rebeca

advert-image