Hacer deporte es algo que por suerte está a la orden del día. A raíz de que en mi Instagram @blouse0 os enseño mis entrenamientos de running, la pregunta cómo empecé a correr ya es un clásico jejeje. Mi intención con este post no es dar consejos de ningún tipo. Pero lo que sí quiero que veáis es que, uno no empieza corriendo 21km. Esto es un proceso y quiero que veáis el mío, por si puede serviros a alguien 🙂 .

Es por eso que me gustaría contaros en este post cómo empecé a correr.

Fue hace casi 4 años, yo tenía 26. Iba al gimnasio 2 o 3 veces por semana a clases de zumba y a veces spinning pero, correr jamás se me había pasado por la cabeza.

Un día me hice unos análisis de sangre rutinarios y el colesterol estaba en los límites. Por aquel entonces yo comenzaba a salir con Tomás y, un día cenando con una pareja de amigos, las dos chicas decidimos que íbamos a salir a andar todos los días. Hasta creamos un grupo de whatsapp los 4, para así motivarnos mutuamente jaja!! Yo no vivía en Murcia así que, teníamos que salir por separado, por eso lo del whatsapp.

Y así empezó la cosa. Yo salía a andar todos los días 6-8km. En Callosa de Segura (Alicante) de donde yo soy aunque ya no vivo allí, hay un camino de huerta que se llama el camino del colesterol jaja. Es por donde sale a andar la gente allí. Tienes hasta 5km de camino de huerta. Yo para no alejarme mucho porque por allí no hay mucha gente, sólo casas de huerta con perros, hacía 2 km y volvía 2 veces, así me salían 8.

Caminaba muy rápido. Los primeros días llegaba a casa cansadísima y hasta tenía que meter los pies en agua con sal para bajar la inflamación. No os penséis que iba de paseo, que de andar las piernas también se cargan mucho!!

Bueno, no sé si hace falta que diga que mi amiga en seguida dejó de salir a andar jajaja!! Pero yo me encontraba bien, hasta notaba que estaba perdiendo algo de volumen. No era algo demasiado radical, pero la gente me lo notaba!

Pero, ¿cómo empecé a correr? Pues de andar tan rápido, el cuerpo ya me pedía trotar. Así que me propuse que ese día, los últimos 2km de camino a casa probaría a ver si podía hacerlos del tirón. Y así lo hice!! Sabéis la emoción que sentí?? Ohhh. Llevaba 3 semanas andando y ahí fue cuando empecé a combinar andar con correr. Hacía 2km andando y 2 corriendo hasta que tuve suficiente capacidad de correr del tirón 4 kilómetros.

Fue ahí cuando Tomás empezó a planificarme entrenamientos, aunque eran muy llevaderos por aquel entonces porque lo que yo tenía que hacer era coger la rutina de correr. No es lo mismo salir a andar que trotar. A mí al menos me costaba mucho más lo segundo y ya no lo hacía por las mañanas sino por las tardes. Y claro, a veces me escaqueaba o no le hacía caso y no acababa los entrenamientos por salir fuerte de más…

Todo tiene una adaptación y una educación. Cuando empezamos a correr nos cuesta entender que hay que empezar calentando suave, aunque vayamos más lentos, porque luego los últimos km los haremos más rápido y nos saldrá la media. Esto me costó muchísimo comprenderlo jajaja!! Yo salía ya a 6 min/km y claro luego en qué me veía de acabar!!

cómo empecé a correr

Eso fue en mayo y en diciembre me apunté a mi primera carrera de 10km de la cual estoy súper orgullosa. La corrí en una media de 5,40 min/km, en menos de una hora yujuuuu. Y fue a partir de ahí cuando empecé a correr más carreras, a tener una rutina de entrenamientos más seria… Ese año fue de adaptación en todos los sentidos. Tuve problemas de sobre carga en el tobillo y tardamos varios meses en conseguir una plantilla adecuada… Y cuatro años después ya puedo decir que tengo una media maratón en 1h 45min y un maratón en 3h 51min.

Pero como veis, han sido 4 años. 4 años que se dice pronto. No tengáis prisa. Si sois constantes todo llega. Pero tenéis que entender que todo tiene un proceso de adaptación. Y sobre todo tenéis que poneros en manos de un buen entrenador. De alguien que se preocupe por vuestra evolución y no que simplemente os envíe vuestro entrenamiento por email y se desentienda de vosotros.

Sé que muchos de vosotros pensáis que pagar a un entrenador es muy caro o es perder el dinero. Pero todo lo contrario. Un entrenador es una buena inversión. Tú te obligarás a entrenar y él te ayudará a hacer las cosas bien desde el principio. Verás una evolución y asentarás unas bases para avanzar progresivamente y sin lesiones. Si quieres información sobre nuestros entrenamientos, pulsa el botón que te dejo a continuación.

Un saludo!!

Rebeca