Haces deporte varios días a la semana, llevas una dieta equilibrada (dieta no significa pasar hambre), vamos a llamarlo si queréis estilo de vida saludable y aún así te encuentras en la situación de: no pierdo peso . Bienvenid@ a mi club de antaño 🙂 .

Hasta hace poco, yo no era consciente de lo importante o mejor dicho PRIMORDIAL que es llevar un control de la alimentación. Además ya lo dice la famosa frase: “Somos lo que comemos”, no dice “Somos el deporte que hacemos”.

A continuación voy a hacer mención a 5 errores que cometemos prácticamente sin darnos cuenta cuando queremos perder algo de peso a ver si alguno os suena!

  1. COMES Y ENTRENAS SIEMPRE IGUAL

Si estás siguiendo una dieta y un entrenamiento que hasta hace poco te había funcionado pero ahora ya no pierdes peso y no evolucionas es posible que estés en la llamada “zona de confort”. Es decir, a tu organismo ya le resulta cómodo comer y entrenar igual y se “paraliza”. 

Solución: Obviamente hay que cambiar la dieta y los entrenos periódicamente y no estancarnos. Comer alimentos diferentes y hacer entrenos variados de fuerza, velocidad... 

  1. COMES MÁS DE LO QUE PIENSAS

Este me parece quizás el error más común de todos y con el que yo me hacía un poco "la loca".

Cuando estamos en modo "operación bikini ON" , siempre intentamos tener cuidado con la comida eso está claro. Pero, esos “pecaditos” que hacemos pensando que son inofensivos, aumentan las calorías diarias una barbaridad. Nos pasamos con las nueces, nos ponemos una cucharadita de mayonesa con la tortilla de patatas (yo me incluyo ahí jajaja), o decimos una onza de chocolate puro que eso es bueno y al final caen 4 o 5 oncitas “de nada”. Esos son los que te han llevado al estado: no pierdo peso !

Solución: seamos SINCER@S con nosotros mismos, admitamos lo que comemos y CERREMOS un poco el piquito :X. No podemos decir no sé porqué no adelgazo si sí que lo sabemos pero nos hacemos los tontos.

En mi caso, llevo 23 días sin comer chocolate y sólo he comido en estos 23 días dos dulces: una natilla de vainilla casera una noche que salí por las fiestas de Murcia, y una crema catalana otro día. Y creedme, SE NOTA.

  1. DESCUIDAS LAS PROTEÍNAS

Comer proteína como carnes rojas, pechuga, huevos, pescado etc…, requiere más tiempo de cocina y eso es algo que muchas veces da pereza. Llegamos cansados de trabajar, de entrenar o simplemente no tienes ganas de cocinar en ese momento.

Solución: no es válida para todos los días, pero tener en la nevera alimentos como jamón serrano, salmón ahumado (yo soy superfan del salmón), huevos duros, atún en lata o langostinos cocidos siempre es una buenísima opción. Te hará la vida más fácil y las ensaladas de la cena más ricas y rápidas de hacer .

  1. ENTRENAS PARA COMER

Hace unos meses, yo me sentiría identificada con esta frase, además que la he dicho muchas veces. A mí me gusta comer y disfruto haciéndolo, pero claro, entrenar no significa que pueda comerme a Dios por los pies. Y tampoco es que antes lo hiciera pero sí que es verdad que no me controlaba tanto.

"Es bueno tener apetito y disfrutar comiendo, pero tenemos que llevar un CONTROL y ser conscientes de que no por entrenar ya puedes comer siempre lo que te apetezca. Digo esto más que nada porque, si entrenas una hora quemas alrededor de 500 calorías. Pero si luego te comes un bocata de chorizo con queso o una pizza y encima le añades una coca cola, ya has descompensado la balanza."

Solución: Date un caprichito de vez en cuando pero no tengas el entrenamiento como una excusa para comer mucho. Come despacio porque además, hasta los 20 minutos de haber empezado, al cerebro no le llega la señal de saciedad. Si comes más lento, comerás menos!

  1. NO CUENTAS LAS CALORÍAS QUE BEBES

Claro, como es líquido, parece que no aporta calorías. Pues ojalá pero no es así. A no ser que sea agua, todo lo demás aumenta las calorías diarias y, si es alcohol, ya pierdes la cuenta y no sólo por sus efectos jaja.

Solución: control, control y más control. Bebe zumos de frutas naturales y olvídate de refrescos con gas y of course del alcohol.

“Yo llevaba 21 días sin beber bebidas gaseosas, y eso que a Tomás y a mí nos encanta salir a comer o cenar por ahí. Digo llevaba porque el domingo tuve carrera y me di el caprichito de beberme dos vasitos cuando acabé porque necesitaba ASÚUUUUUUCAR.”

Como ya os he dicho, he eliminado el chocolate y las bebidas con gas de mi menú. Menos en excepciones como la carrera que ya es necesidad jaja, y me siento muchísimo mejor!!

Antes cometía muchos de estos errores así que si os pueden servir para que alguien abra los ojos, me alegro!!

Y si te gusta el running como a mí y estás empezando o quieres mejorar marcas y buscas un entrenador, puedes pedirme información sobre los entrenamientos personalizados enviándome un email pulsando el botón.

Un abrazo a todos,

Rebeca

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